• Queen Elizabeth National Park,  Uganda

    Queen Elizabeth National Park

    Aviso a los viajeros que esperen tener un safari fabuloso en Uganda: nada que ver con Kenia, Tanzania, Sudáfrica, Namibia o Botsuana. El Queen Elizabeth National Park, en su día, debió de tener más animales que ahora. Con suerte veréis algún león a la lejanía.

    Cuándo fuimos: Julio 2015.

    Cómo llegar: Desde Kampala hay autobuses directos. Nosotros fuimos en autobús desde Fort Portal a Kibale y después en matatu.

    Dónde alojarse: Aunque hay varias opciones, en Internet únicamente encontramos el Simba Lodge. Si bien no es la única opción, tampoco se puede decir que el lugar tenga una gran oferta de sitios económicos fuera del parque. Dentro del parque hay que pagar la entrada diaria.

    Qué hacer: Game drives para ver animales. Paseo en barco para ver hipopótamos en el Lago Edward.  

    Dónde comer: En el hotel donde os hospedéis. Que, además, será caro probablemente. 


    Nuestra experiencia

    Este fue el primer safari que hicimos en África, y es el peor lugar de todos para ver animales. En Uganda puedes ver mucha naturaleza, pero no es el mejor lugar para ir de safari. A nosotros se nos hizo muy duro el mes viajando en transporte local en Ruanda y Uganda. No volveríamos. Respecto al alojamiento, resultaba caro para personas con presupuesto low cost. El dorm costó 30$ por persona con desayuno. No hay espacios para cocinar ni posibilidad de comprar un snack, sino que te obligan a aceptar una media pensión o pensión completa.


    Entramos en el parque pasadas las ocho de la mañana. El paisaje del parque era muy bonito, pero la ausencia de animales nos dio un poco de bajón. Además de que es costoso llegar hasta Queen Elizabeth, los animales que se pueden no están dentro del grupo de los big five. Nosotros vimos dos leones a más de doscientos metros y el resto de animales fueron cervatillos, impalas y un par de elefantes. Nada para recordar con fervor. Después de tres horas, visitamos unas salinas que se encontraban en el parque. Fue una experiencia muy curiosa el ver cómo se lleva a cabo el proceso de creación de las capas de sal en el agua y cómo posteriormente se extrae.

    No obstante, si por algo que recordaremos siempre el viaje a Queen Elizabeth es por el paseo en barco por el Lago Edward. Esa excursión sí que fue todo un acierto, ya que vimos múltiples hipopótamos durante el trayecto en barco y hasta un elefante dándose una ducha. Aprovechamos muy bien el día hasta que tocó la vuelta al lodge para coger las maletas y emprender el viaje hasta Ruanda. Si queréis hacer ambas actividades el mismo día, es completamente factible. 

    Queremos destacar también que uno de los empleados del hotel Simba Lodge resultó especialmente cansino, ya que no cesaba en su empeño de tratar de vendernos excursiones pese a nuestra negativa. Con su insistencia, al final nos coló un safari que pretendía que le pagásemos a él en lugar de la persona que lo iba a realizar. Os aconsejamos que nunca deis dinero sin estar seguros de que va a llegar al destinatario.