• Kampala,  Uganda

    Qué ver en Kampala

    Kampala es una de las capitales del África Oriental más llenas de vida. Comercios, taxis, motos e impresionantes colores gracias a sus frutas y verduras. Las siete colinas que conforman la ciudad convergen en una imponente mezquita. Aquí os contamos qué ver en Kampala.

    Uganda fue nuestra primera experiencia como verdaderos viajeros mochileros en África, con lo que estábamos muy animados. Salimos desde Nairobi sobre las 19.30 de la tarde en un autobús de la compañía Easy Coach. El autobús no está mal del todo, pero el viaje se hace bastante pesado por la noche ya que son casi catorce horas de viaje. Demasiadas paradas y consecuentes despertares perezosos, especialmente cuando cruzamos la frontera a las tres de la madrugada en un inhóspito lugar. Llegamos sobre las nueve de la mañana a Kampala. En la estación de autobuses tomamos un taxi que nos conduciría hasta el Bed&breakfast Acacia, que habíamos reservado. El taxista se confundió hasta en tres ocasiones de camino, ya que no se creía que estuviéramos alojados en el barrio de Kabalagala. A decir verdad, nosotros tampoco pensábamos que habíamos reservado allí, ya que no es un barrio céntrico y mucho menos transitado por turistas. Aunque al principio no nos convencía el sitio, luego resultó ser un lugar muy animado que nos acabó gustando, ya que su vida nocturna diaria hace que las calles se llenen de multitudes en busca de unas brochetas de carne, unas cervezas y unos bailes.

    La primera impresión al llegar es que se trata de un suburbio chungo y, pensando en las recomendaciones que habíamos recibido en Nairobi, pensamos que lo mejor era irnos cuanto antes. Después nos dimos cuenta de que Uganda no es Kenia ni Kampala es Nairobi, con lo que el lugar pasó a ser un acierto para comprender cómo vive la sociedad local. Además, hicimos amistad con el dueño del hotel, un etíope antes periodista casado con una alemana. En nuestro último día hicimos una comida todos juntos en el que Antonio les enseñó cómo preparar una buena pasta alla norma y ellos prepararon un fabuloso plato de comida etíope vegetariana.

    Tras el agotador trayecto y las primeras impresiones, llegó el momento de reponer fuerzas y lanzarse a la aventura de conocer la ciudad. Tras un rico desayuno en el restaurante del B&B a muy buen precio, tomamos un taxi para visitar los lugares más emblemáticos y aprovechar el tiempo. El tráfico es igual de caótico (o incluso más) que en otras capitales africanas, con lo que pronto vemos que es más rápido y barato moverse en bodaboda, que es como llaman comúnmente a las moto taxi. Ese día visitamos:

    Kasubi Tombs: las antiguas tumbas de los reyes de Buganda, el reino más importante de Uganda. Gracias a esta visita conocemos una parte muy interesante de la historia del país. A las mujeres nos hacen ponernos un paño para tapar las piernas si vamos con pantalones o con faldas que no llegue hasta los tobillos.

     

    Museo de Arte e Historia: muy prescindible. Únicamente fuimos porque estaba cerca de una sede de Naciones Unidas, a la que nos dirigimos posteriormente a visitar a una amiga.

    Al día siguiente vimos:

    Galería de arte AfriArt: la más importante galería de arte que hay en Kampala y donde se pueden ver diferentes exposiciones de los artistas locales. Uganda es un país con grandes artistas que poco a poco están siendo conocidos en la esfera internacional. En este reportaje podéis ver a los pintores y escultores que entrevisté.

    Mercados de la ciudad: uno de nuestros mejores pasatiempos es el de visitar los mercados locales de comida y de ropa de segunda mano. Nos gusta mucho ver qué ofrece cada país a sus habitantes para comer y qué prendas han sido las elegidas para viajar desde otras partes del mundo y llegar hasta ese lugar en concreto. Owino Market es el principal mercado de ropa de segunda mano. en el Craft market se pueden encontrar souvenirs variopintos y bonitos.

    Mezquita de Gadafi: Kampala está dispuesta en siete colinas o cerros, todos ellos confluyentes en esta enorme mezquita que impera en el centro de la ciudad y fue financiada en su día por Muamar El Gadafi y construida durante la segunda legislatura de Idi Amín, pese a la minoría musulmana en el país. Lo habitual es que un guía explique la historia de la mezquita y del Islam en Uganda y acaba en lo alto mostrando las impresionantes vistas de la ciudad.