• Jinja,  Uganda

    Jinja, donde se juntan el Nilo y el Lago Victoria

    En Jinja, una de las joyas de Uganda, se pueden realizar numerosas actividades acuáticas. Es un destino habitual para los fanáticos del rafting o del kayak. El lugar donde convergente el nacimiento del Nilo y el Lago Victoria es una situación inmejorable para disfrutar de una cerveza Nile…en el mismo Nile. 

    Los días en Kampala se agotaron muy pronto y fueron puro frenesí. Nos hubiera gustado estar al menos un día más, pero nuestro plan de viaje sólo nos permitió tres noches en la capital de Uganda. La tarde del miércoles tomamos un matatu, el transporte local, para dirigirnos a Jinja, uno de los muchos tesoros del país. Después de dos horas de viaje, sin ir demasiado enlatados, llegamos a nuestro destino. El coche deja a los viajeros directamente en el centro de Jinja, con lo que si tenéis el alojamiento en las zonas más cercanas al Nilo, tenéis que tener en cuenta que desde el town se tardan más de 30 minutos en llegar allí, aunque sean ocho kilómetros, y no hay matatus que suban la montaña.

    Nosotros habíamos reservado las noches en el Nile River Explorers River Camp, y nos llevaron al backpackers. Tuvimos la suerte de que nos permitieron pasar la primera noche allí y al día siguiente aprovechamos el viaje de uno de sus coches para subir hasta el River Camp, donde están las tiendas de campaña frente a la inmensidad de la naturaleza. Durante ese trayecto conocimos a una chica española que trabaja en una Ong en Kampala y que nos estuvo facilitando mucha información sobre el país y recomendó fervientemente que visitásemos Fort Portal y Sipi Falls. Le hicimos caso e incluimos Sipi Falls en el recorrido cuando estábamos a punto de eliminarlo de nuestra lista.

    Cuando llegamos al Nile River Explorers tomamos un rico desayuno y comenzamos a ver las posibilidades de ocio que ofrecía la zona. Hay multitud de opciones de aventura y no tan aventura para todos los gustos, aunque los precios en general no son precisamente económicos. Es bastante habitual hacer rafting, pero nosotros nos decantamos por hacer un simple paseo en kayak para ver el punto en el que el Lago Victoria y el río Nilo convergen (además de ser el nacimiento del Nilo). Una experiencia maravillosa, especialmente porque estuvo acompañada de un refrescante trago de cerveza Nile.

    Las conversaciones con el guía durante el recorrido nos acercaron un poco más al país y nos sirvió para conocer algunas anécdotas del rodaje de The Last King of Scotland, una película de 2006 que narra el declive del dictador africano Idi Amin y cuya versión no gustó mucho en Uganda. Sin ser defensor del político, nuestra guía dijo que la película había exagerado bastante a la figura de Amin. En cualquier caso, aparte de ser un peliculón a recomendar, fue rodada en parte en Jinja.

    Esa misma tarde dimos un paseo por los alrededores en busca de fruta y algunas cosas para cenar. Durante nuestro paseo conocimos a unos chicos muy simpáticos que nos llevaron hasta su casa y ofrecieron una actuación de guitarra. El lugar no ofrece la posibilidad de cocinar pero a cambio tiene un menú bastante completo, especialmente en los desayunos, y alcohol a raudales. No es caro, pero cuando vas con el presupuesto ajustado prefieres ir a las opciones más baratas y comer ensalada de aguacate y tomate con algunos chapatis (una especie de tortitas muy habituales en Uganda y otros países como Kenia o Tanzania).

    En Jinja, los chapatis están muy buenos, como bien pudimos comprobar un día que fuimos a cenar al town después de hacer una visita al mercado central. Cenamos en un restaurante hindú muy famoso (de cuyo nombre no conseguimos acordarnos aunque después de hacer una búsqueda creemos que se llamaba Moti Mahal) y que recomendamos encarecidamente, así como los chapatis que preparan en un puesto callejero justo al lado. El town de Jinja es muy animado y hay múltiples comercios y mercados por todas partes, está muy pintoresco para pasar una tarde.

    El paraje es insuperable y la tienda de campaña, perfectamente equipada con colchones, mesita de noche y luz, tiene una fabulosa vista al amanecer. El último día decidimos hacer otra excursión, esta vez contratada a un “operador” local. Es muy habitual ver florecer negocios que ofrecen la posibilidad de hacer las mismas excursiones con gente del sitio en lugar de contratarlas directamente con el backpackers. Si bien es más barato y hay algunas cosas en las que compensa, hay otras que no, como por ejemplo el rafting, que necesita de unas medidas de seguridad específicas. Nosotros hicimos un trayecto en bicicleta que fue un show, en parte por la ausencia de forma física, por las dificultades del terreno y porque la bicicleta no cogía bien las marchas.