• Guía de Uganda,  Uganda

    Guía de Uganda

    Uganda es una de las joyas menos explotadas turísticamente del contiene. Fue nuestro primer destino a lo mochilero desde Kenia, con lo que siempre tendremos un cariño especial por este país. Winston Churchill bautizó a Uganda como la perla de África, y no se equivocaba. Tierras fértiles, agua dulce y gente maravillosa. En Uganda hay pobreza, pero no hay miseria ni hambre. La fruta de Uganda, uno de los principales exportadores de distintos tipos de plátanos a los países de alrededor, tiene un sabor especial. Sus piñas, sus mangos, patatas y verduras crecen garantizando al país su auto subsistencia. En este post os explicaremos qué hacer y ver en Uganda.

    VISADO Y CARNET DE CONDUCIR 

    Los ciudadanos españoles pueden conseguir un visado de turismo para estancias inferiores a 90 días a la llegada a Uganda en el aeropuerto principal de Entebbe así como a través de las principales fronteras terrestres, por 50$. Otras nacionalidades consultar. Existe la posibilidad de un East African Visa por 75$ para visitar Kenia, Uganda y Ruanda durante tres meses con entradas múltiples.

    Se puede alquilar coche en Uganda, pero no es un país sencillo para conducir, ya que no todas las carreteras están en buenas condiciones, aunque no es de los peores que hemos visto. Hay algunos tramos que están bastante bien, como de Kampala a Jinja. Será necesario un carnet internacional. Se conduce por la izquierda.

    VACUNAS (Información del MAEC)

    · Obligatorias: La vacuna de la fiebre amarilla es obligatoria, aunque a nosotros nunca nos la pidieron.

    · Recomendadas: Fiebre tifoidea, hepatitis A y B, tétanos-difteria, polio y cólera. También se recomienda tomar medidas profilácticas contra la malaria.

    CLIMA

    El clima en Uganda es tropical diferenciado entre el norte y el sur.

    · En el sur hay dos épocas de lluvias. (Abril-Mayo y Octubre-Noviembre). El mes más lluvioso es el de abril.

    · En el norte la época de lluvias (Abril-Octubre). La estación seca, de noviembre a marzo. El clima es semiárido en el noreste. La mejor época para visitar el país es la estación seca, entre julio y septiembre en el sur, y, de noviembre a marzo en el norte. La temperatura media es de 26 ºC durante el día y de 16 ºC por la noche. En los meses más calurosos, de diciembre a febrero, la temperatura alcanza los 30 ºC. En Kampala, en el lago Victoria, hace una media de 27 ºC en enero y de 25 ºC en julio.

    CARRETERAS Y GASOLINERAS

    Como dijimos previamente, las carreteras de Uganda no siempre están en buen estado. El tráfico en Kampala es insufrible. Nosotros hicimos todo el país en transporte público y a veces quisimos teletransportarnos. Según nos han dicho, las carreteras que parten de Kampala y llegan a otras ciudades principales están en buen estado porque son medianamente nuevas, como el caso de la carretera que comunica Kampala con Jinja. Sin embargo, en el caso de las carreteras secundarias, hay muchos socavones y curvas, como el trayecto entre Ruanda y el norte de Uganda por el oeste.

    COMPRAS

    Uganda tiene muchos lugares en donde comprar artesanía local. En Kampala hay varios mercados locales con piezas hechas generalmente por mujeres artesanas. Allí nos compramos una muñeca de trapo a la que posteriormente llamaríamos matoke (en honor a la comida local, puré de plátanos verdes, que tiene un sabor parecido al puré de patata). En el resto de lugares también se pueden encontrar tiendecitas con artesanía. En Fort Portal encontramos algunas piezas muy bonitas. Uganda es un país de artistas.

    RUTA Y APRECIACIONES

    Nosotros hicimos dos rutas distintas en Uganda, de una semana de duración cada una. A excepción de Entebbe y sus alrededores y de las Murchision Falls, se puede decir que hemos visto todo lo importante. Nos queda pendiente volver a la zona para ver los gorilas, algo que no pudimos hacer entonces ya que resulta bastante caro y nuestro budget no nos lo permitía. Fuimos también al Queen Elizabeth National Park, que en principio puede ser prescindible en nuestra opinión, o no merece darle más de un día para hacer game drive por la mañana y un paseo en barco por el Lake George. Aquí os proponemos dos rutas más o menos como las hicimos nosotros.

    RUTA 1: KAMPALA + ESTE (JINJA & SIPI FALLS FALLS)

    · Días 1-2. Kampala. Contando con el día de llegada, a Kampala se le pueden dedicar entre un día y medio y dos días tranquilamente. Es una ciudad pintoresca donde hay casas interesantes para ver. Para más información consultad esta entrada de Kampala. Nosotros llegamos desde Nairobi en bus nocturno.

    · Dias 3-5 Jinja. Es el lugar perfecto para perderse un fin de semana. Relax y desconexión total en la confluencia entre el Lago Victoria y el Río Nilo. Desde Kampala se tardan más o menos dos horas en llegar. Recomendamos salir por la mañana. Entre las actividades, kayaking, paseos en bici o rafting, la más popular (y cara).

    · Días 6-9. Sipi Falls. Desde Jinja hay que tomar dos matatus y un coche para llegar hasta allí, invirtiendo unas 6 horas. Es un poco paliza, pero merece la pena. Una vez allí se podrá disfrutar de una preciosa naturaleza y de paseos en la montaña. Nosotros nos quedamos únicamente un día, pero nos habríamos quedado más. Recomendamos estar al menos dos días. Desde aquí nos marchamos en bus nocturno de regreso a Nairobi.

    RUTA 1: KAMPALA + OESTE (QUEEN ELIZABETH & FORT PORTAL)

    · Días 1-2. Kampala. Contando con el día de llegada, a Kampala se le pueden dedicar entre un día y medio y dos días tranquilamente. Es una ciudad pintoresca donde hay casas interesantes para ver. Para más información consultad esta entrada de Kampala. Nosotros llegamos desde Nairobi en bus nocturno.

    · Días 3-6. Fort Portal. Llegada a Fort Portal, donde se podrán pasar dos días de relax visitando diferentes lagos formados en antiguos cráteres volcánicos. Una maravilla de la naturaleza. Recomendamos al menos estar dos días completos.

    · Día 7. Queen Elizabeth//Murchision Falls. Hay mucha gente que visita las Murchision Falls en Uganda. Nosotros no lo hicimos porque no teníamos días suficientes y en verdad pensamos que no merecían tanto la pena, ya que se encuentran muy lejos. Desde Kampala hay muchas excursiones organizadas para verlas. Puede ser un buen punto de partida para ir después a Fort Portal, o bien ir desde Fort Portal. En cualquier caso, nosotros nos decantamos por visitar el Queen Elizabeth National Park, donde hicimos un safari de media jornada y dimos un paseo por el Lake George donde vimos muchísimos hipopótamos. Si queréis incluir el parque porque queréis bajar hasta Lake Bunyonyi y os apetece descansar un día aquí, se puede hacer, pero no esperéis grandes maravillas del game drive, ya que no hay muchos animales, y mucho menos los big five.

    · Días 8-10. Lake Bunyonyi. Estuvimos tres noches en total. Con dos días es suficiente para hacer algunas excursiones alrededor, descansar y visitar las islitas repartidas por el lago. Desde aquí podéis regresar a Kampala o ir a Ruanda.

    NOTA. (Nosotros hicimos esta ruta a la inversa. Comenzamos desde Gisengi (Ruanda) y nuestra primera parada fue Lake Bunyonyi. Desde aquí subimos hasta Fort Portal, y después fuimos al Queen Elizabeth National Park. Luego tomamos un bus nocturno que nos llevó hasta Kabale y desde allí cruzamos de nuevo a Ruanda).

    ANOTACIONES FINALES

    Uganda es un país magnífico al que tenemos muchas ganas de volver. Su naturaleza es increíble y la gente es muy amable. Cuando tengamos dinero para ver los gorilas volveremos sin lugar a dudas.

    Es un lugar muy seguro para viajar, aunque en el norte hay que tener cuidado así como con la zona fronteriza con República Democrática del Congo.

    En Kampala hay muchísimas motos que son el transporte más habitual dada la congestión del tráfico. Si vais a estar mucho tiempo en el pais convendría que tengáis vuestro propio casco para la moto, ya que no todos los motoristas ofrecen casco.

    No dejéis de probar el matoke y la salsa de cacahuetes que se pone encima del arroz blanco. También los rolex, conjunción de rol -rollo- y egg -huevo-, que son como creppes con huevo y verduras. ¡Riquísimos!

  • Ruta y alojamiento en Uganda,  Uganda

    Ruta en Uganda

    Visitamos Uganda en dos ocasiones y en cada una de ellas hicimos una ruta diferente. Uganda es uno de los países que más nos ha gustado hasta ahora. Creemos que en cuanto mejoren las infraestructuras de transporte (las carreteras son bastante malas y el transporte local muy precario), se pueden convertir en uno de los mayores atractivos del continente. Queda pendiente volver para ver los gorilas y las Murchision Falls. 

    PRIMERA RUTA: KAMPALA, JINJA Y SIPI FALLS (18 -24 Mayo 2015)

    En general tuvimos buena temperatura sin llegar a los 30º, no hubo lluvias y durante las noches refrescaban un poco las temperaturas, especialmente en Jinja y más en Sipi Falls, en donde había que dormir con mantas.

    ITINERARIO

    Trayecto Nairobi (Kenia) – Kampala (Uganda). Autobús de Easy Coach. 14 horas 20 euros. (salida a las 19.00, se pasa frontera por la noche)

    Trayecto Kampala (Uganda) – Jinja (Uganda). Matatu local. 2,5 horas 2,5 euros.

    Trayecto Jinja (Uganda) – Sipi Falls (Uganda). Varios matatus (de Jinja a Mbale. De Mbale a Sipi). Desde Sipi hasta la zona de hoteles hay que tomar un coche. 5 horas 5 euros.

    Trayecto Mbale (Uganda) – Nairobi (Kenia). Autobús de Jaguar. 11 horas 17 euros. (salida a las 17.30 se pasa frontera por la tarde y llega de madrugada a Nairobi). Hay varias compañías que hacen la ruta y se alternan los días. Confirmar horarios con Easy Coach, una compañía bastante mejor que Jaguar, Dreamline o Mash.

    ALOJAMIENTO

    Kampala (tres noches): Hotel Acacia Kabalagala. 30$ la noche por habitación doble con baño y con desayuno generoso incluido. Quizá un poco caro, pero los dos backpackers que hay en el centro eran bastante caros en comparación con otros países. No está céntrico. Buena comida etíope y el dueño es un encanto. Hay Wifi en el restaurante. Pincha aquí para más información.

    Jinja (tres noches): Explorers Bakcpackers (situado cerca del town de Jinja), 10 euros la noche por persona en el dorm. Explorers River Camp (en la zona de montaña cercana al lago), tienda de campaña frente al lago Victoria, 30 euros la noche. Ninguna de las dos opciones ofrece desayuno. No había conexión Wifi. Pincha aquí para más información.

    Sipi Falls (una noche): Crow’s Nest. No tiene web,pero se puede reservar nada más llegar. Son 12 euros la noche. No hay agua caliente (al menos en mayo de 2015) y poca electricidad. Un lugar con mucho encanto, unas vistas fabulosas y habitaciones con camas grandes y mosquitera. Los desayunos y la comida son buenísimos y abundantes. No hay Wifi, puesto que casi no hay ni luz. Pincha aquí para más información.

    SEGUNDA RUTA: BUNYONYI, FORT PORTAL, QUEEN ELIZABETH (1 -10 Julio 2015)

    No tuvimos lluvias. El tiempo refresca bastante por la noche en Bunyonyi y en Fort Portal, pero durante el día las temperaturas son muy agradables sin llegar a los 30º. En Queen Elizabeth hacía más calor, superando los 30º.

    ITINERARIO

    Trayecto Gisenyi (Ruanda) – Kabale (Uganda). Autobús de Jaguar. 6 horas 15 euros. (se pasa frontera). Múltiples horarios y compañías (hay una con autobús ‘de lujo’ por 20euros). Tomamos el autobús a las 16.00 y llegamos a las 22.00. Conviene llegar un poco cantes.

    Trayecto Kabale (Uganda) – Fort Portal (Uganda). Autobús de Kalita. 6 horas 9 euros. Varias compañías y varios horarios, se compran los billetes en Kabale. Salimos por la tarde. Un horror absoluto de carretera y de compañía.

    Trayecto Fort Portal (Uganda) – Queen Elizabeth (Uganda). Matatu local hasta Kasese y coche hasta el lodge. 4 horas 5 euros. Transporte local habitual.

    Trayecto Kasese (Uganda) – Kigali (Ruanda). Autobús de Kalita hasta Kabale 5 horas 8 euros. Coche compartido hasta la frontera 20 minutos 2 euros. Matatu local desde la frontera hasta Kigali 1,30 horas 2 euros. Varias compañías van desde Kasese a Kabale, varios horarios. Salimos a las doce de la noche y nos obligaron a estar en la estación a las nueve.

    ALOJAMIENTO

    Lake Bunyonyi (tres noches): Lake Bunyonyi Overland Resort . 40$ la noche por la tienda de campaña equipada con camas, mesitas, silla y una espectacular terraza. Sin desayuno ni posibilidad de cocinar. Buenas instalaciones en general. Hay Wifi pero bastante malo y únicamente en algunas zonas. Nos quedamos dos noches y la última fuimos a un lodge local llamado Karabase donde pagamos 20$ por la tienda.Peores condiciones y agua fría porque “el encargado de calentar el agua ese día libraba”. Muy buena comida y también buena opción a considerar. No hay Wifi. Pincha aquí para más información.

    Fort Portal (cinco noches): RwenZori View Guest House. 30$ habitación con baño compartido, terraza y uno de los mejores desayunos de la historia. Antigua casa colonial de huéspedes. No se puede cocinar. Dueño muy simpático. Se llega en moto desde el centro. Hay Wifi en las zonas comunes. Pincha aquí para más información.

    Queen Elizabeth (dos noches): Simba Lodge. 32$ por dos camas en el dorm con desayuno. Obligan a los huéspedes a elegir entre pensión completa o media pensión para las comidas con precios bastante caros y sin tener más opción ya que están lejos de todo. No hay cocinas para el camping. Desde aquí se puede contratar la visita al parque, pero mucho ojo porque os intentarán timar. Nosotros pagamos por media jornada 80 euros por persona con la entrada al parque incluida, pero nos pedían mucho más. Hay Wifi en la cafetería. Pincha aquí para más información.

  • Kampala,  Uganda

    Qué ver en Kampala

    Kampala es una de las capitales del África Oriental más llenas de vida. Comercios, taxis, motos e impresionantes colores gracias a sus frutas y verduras. Las siete colinas que conforman la ciudad convergen en una imponente mezquita. Aquí os contamos qué ver en Kampala.

    Uganda fue nuestra primera experiencia como verdaderos viajeros mochileros en África, con lo que estábamos muy animados. Salimos desde Nairobi sobre las 19.30 de la tarde en un autobús de la compañía Easy Coach. El autobús no está mal del todo, pero el viaje se hace bastante pesado por la noche ya que son casi catorce horas de viaje. Demasiadas paradas y consecuentes despertares perezosos, especialmente cuando cruzamos la frontera a las tres de la madrugada en un inhóspito lugar. Llegamos sobre las nueve de la mañana a Kampala. En la estación de autobuses tomamos un taxi que nos conduciría hasta el Bed&breakfast Acacia, que habíamos reservado. El taxista se confundió hasta en tres ocasiones de camino, ya que no se creía que estuviéramos alojados en el barrio de Kabalagala. A decir verdad, nosotros tampoco pensábamos que habíamos reservado allí, ya que no es un barrio céntrico y mucho menos transitado por turistas. Aunque al principio no nos convencía el sitio, luego resultó ser un lugar muy animado que nos acabó gustando, ya que su vida nocturna diaria hace que las calles se llenen de multitudes en busca de unas brochetas de carne, unas cervezas y unos bailes.

    La primera impresión al llegar es que se trata de un suburbio chungo y, pensando en las recomendaciones que habíamos recibido en Nairobi, pensamos que lo mejor era irnos cuanto antes. Después nos dimos cuenta de que Uganda no es Kenia ni Kampala es Nairobi, con lo que el lugar pasó a ser un acierto para comprender cómo vive la sociedad local. Además, hicimos amistad con el dueño del hotel, un etíope antes periodista casado con una alemana. En nuestro último día hicimos una comida todos juntos en el que Antonio les enseñó cómo preparar una buena pasta alla norma y ellos prepararon un fabuloso plato de comida etíope vegetariana.

    Tras el agotador trayecto y las primeras impresiones, llegó el momento de reponer fuerzas y lanzarse a la aventura de conocer la ciudad. Tras un rico desayuno en el restaurante del B&B a muy buen precio, tomamos un taxi para visitar los lugares más emblemáticos y aprovechar el tiempo. El tráfico es igual de caótico (o incluso más) que en otras capitales africanas, con lo que pronto vemos que es más rápido y barato moverse en bodaboda, que es como llaman comúnmente a las moto taxi. Ese día visitamos:

    Kasubi Tombs: las antiguas tumbas de los reyes de Buganda, el reino más importante de Uganda. Gracias a esta visita conocemos una parte muy interesante de la historia del país. A las mujeres nos hacen ponernos un paño para tapar las piernas si vamos con pantalones o con faldas que no llegue hasta los tobillos.

     

    Museo de Arte e Historia: muy prescindible. Únicamente fuimos porque estaba cerca de una sede de Naciones Unidas, a la que nos dirigimos posteriormente a visitar a una amiga.

    Al día siguiente vimos:

    Galería de arte AfriArt: la más importante galería de arte que hay en Kampala y donde se pueden ver diferentes exposiciones de los artistas locales. Uganda es un país con grandes artistas que poco a poco están siendo conocidos en la esfera internacional. En este reportaje podéis ver a los pintores y escultores que entrevisté.

    Mercados de la ciudad: uno de nuestros mejores pasatiempos es el de visitar los mercados locales de comida y de ropa de segunda mano. Nos gusta mucho ver qué ofrece cada país a sus habitantes para comer y qué prendas han sido las elegidas para viajar desde otras partes del mundo y llegar hasta ese lugar en concreto. Owino Market es el principal mercado de ropa de segunda mano. en el Craft market se pueden encontrar souvenirs variopintos y bonitos.

    Mezquita de Gadafi: Kampala está dispuesta en siete colinas o cerros, todos ellos confluyentes en esta enorme mezquita que impera en el centro de la ciudad y fue financiada en su día por Muamar El Gadafi y construida durante la segunda legislatura de Idi Amín, pese a la minoría musulmana en el país. Lo habitual es que un guía explique la historia de la mezquita y del Islam en Uganda y acaba en lo alto mostrando las impresionantes vistas de la ciudad.

  • Jinja,  Uganda

    Jinja, donde se juntan el Nilo y el Lago Victoria

    En Jinja, una de las joyas de Uganda, se pueden realizar numerosas actividades acuáticas. Es un destino habitual para los fanáticos del rafting o del kayak. El lugar donde convergente el nacimiento del Nilo y el Lago Victoria es una situación inmejorable para disfrutar de una cerveza Nile…en el mismo Nile. 

    Los días en Kampala se agotaron muy pronto y fueron puro frenesí. Nos hubiera gustado estar al menos un día más, pero nuestro plan de viaje sólo nos permitió tres noches en la capital de Uganda. La tarde del miércoles tomamos un matatu, el transporte local, para dirigirnos a Jinja, uno de los muchos tesoros del país. Después de dos horas de viaje, sin ir demasiado enlatados, llegamos a nuestro destino. El coche deja a los viajeros directamente en el centro de Jinja, con lo que si tenéis el alojamiento en las zonas más cercanas al Nilo, tenéis que tener en cuenta que desde el town se tardan más de 30 minutos en llegar allí, aunque sean ocho kilómetros, y no hay matatus que suban la montaña.

    Nosotros habíamos reservado las noches en el Nile River Explorers River Camp, y nos llevaron al backpackers. Tuvimos la suerte de que nos permitieron pasar la primera noche allí y al día siguiente aprovechamos el viaje de uno de sus coches para subir hasta el River Camp, donde están las tiendas de campaña frente a la inmensidad de la naturaleza. Durante ese trayecto conocimos a una chica española que trabaja en una Ong en Kampala y que nos estuvo facilitando mucha información sobre el país y recomendó fervientemente que visitásemos Fort Portal y Sipi Falls. Le hicimos caso e incluimos Sipi Falls en el recorrido cuando estábamos a punto de eliminarlo de nuestra lista.

    Cuando llegamos al Nile River Explorers tomamos un rico desayuno y comenzamos a ver las posibilidades de ocio que ofrecía la zona. Hay multitud de opciones de aventura y no tan aventura para todos los gustos, aunque los precios en general no son precisamente económicos. Es bastante habitual hacer rafting, pero nosotros nos decantamos por hacer un simple paseo en kayak para ver el punto en el que el Lago Victoria y el río Nilo convergen (además de ser el nacimiento del Nilo). Una experiencia maravillosa, especialmente porque estuvo acompañada de un refrescante trago de cerveza Nile.

    Las conversaciones con el guía durante el recorrido nos acercaron un poco más al país y nos sirvió para conocer algunas anécdotas del rodaje de The Last King of Scotland, una película de 2006 que narra el declive del dictador africano Idi Amin y cuya versión no gustó mucho en Uganda. Sin ser defensor del político, nuestra guía dijo que la película había exagerado bastante a la figura de Amin. En cualquier caso, aparte de ser un peliculón a recomendar, fue rodada en parte en Jinja.

    Esa misma tarde dimos un paseo por los alrededores en busca de fruta y algunas cosas para cenar. Durante nuestro paseo conocimos a unos chicos muy simpáticos que nos llevaron hasta su casa y ofrecieron una actuación de guitarra. El lugar no ofrece la posibilidad de cocinar pero a cambio tiene un menú bastante completo, especialmente en los desayunos, y alcohol a raudales. No es caro, pero cuando vas con el presupuesto ajustado prefieres ir a las opciones más baratas y comer ensalada de aguacate y tomate con algunos chapatis (una especie de tortitas muy habituales en Uganda y otros países como Kenia o Tanzania).

    En Jinja, los chapatis están muy buenos, como bien pudimos comprobar un día que fuimos a cenar al town después de hacer una visita al mercado central. Cenamos en un restaurante hindú muy famoso (de cuyo nombre no conseguimos acordarnos aunque después de hacer una búsqueda creemos que se llamaba Moti Mahal) y que recomendamos encarecidamente, así como los chapatis que preparan en un puesto callejero justo al lado. El town de Jinja es muy animado y hay múltiples comercios y mercados por todas partes, está muy pintoresco para pasar una tarde.

    El paraje es insuperable y la tienda de campaña, perfectamente equipada con colchones, mesita de noche y luz, tiene una fabulosa vista al amanecer. El último día decidimos hacer otra excursión, esta vez contratada a un “operador” local. Es muy habitual ver florecer negocios que ofrecen la posibilidad de hacer las mismas excursiones con gente del sitio en lugar de contratarlas directamente con el backpackers. Si bien es más barato y hay algunas cosas en las que compensa, hay otras que no, como por ejemplo el rafting, que necesita de unas medidas de seguridad específicas. Nosotros hicimos un trayecto en bicicleta que fue un show, en parte por la ausencia de forma física, por las dificultades del terreno y porque la bicicleta no cogía bien las marchas.

  • Sipi Falls,  Uganda

    Sipi Falls, el tesoro del Mont Elgon

    Sipi Falls, cercano a Mbale, es uno de los rincones más impresionantes de Uganda. Aunque el trayecto es bastante duro si se hace dependiendo del transporte local, los bellos paisajes naturales harán olvidar las penas. Maravillosas rutas y senderos por descubrir. 

    Perdimos mucho tiempo durante la mañana de nuestra salida de Jinja a Sipi Falls. Después de que varias personas, esas que el día anterior nos habían parecido majísimas a la entrada del River Camp, nos trataran de engañar jurando y perjurando que un súper autobús maravilloso venía a buscarlos hasta la puerta del alojamiento y nos llevaría directamente hasta Sipi Falls, buscamos una opción B. Pasamos de todos y decidimos ir por nuestra cuenta y sin tener en consideración ningún consejo por miedo a que fuera otra mentira. En ese momento no sabíamos a lo que nos enfrentábamos.

    Las condiciones de transporte de Uganda son bastante más cutres que en otros países. Da igual que en cada matatu haya escrito que el número máximo de personas que pueden entrar son catorce. Para ellos, ese catorce parece es el mínimo. El trayecto completo duró más de seis horas y abarcó cuatro vehículos distintos y terrenos bastante malos. Primero, descender desde el recóndito lugar en el que se encuentra Nile River Explorers hasta la parada de matatus que hay en el cruce de las calles principales (no hace falta ir al hasta el town). Después, esperar a que un matatu dirección Mbale tuviera la gente suficiente como para considerar que podíamos salir ya. Por el camino, cambio de autobús con la consiguiente pérdida de los sitios buenos que habíamos conseguido (al principio del todo junto al conductor) y nueva ubicación en la parte de atrás donde ves la vida pasar más rápido y sientes que la muerte está al acecho. Al llegar a Mbale y pensar que era el final del destino, vimos que teníamos que tomar otro matatu de casi dos horas para ir hasta Sipi Falls. Y una vez en Sipi Falls, tomamos un coche junto con otras siete personas para subir hasta el lugar donde íbamos a pasar la noche, ese último trayecto fue de unos veinte minutos. A pesar de nuestro evidente cabreo, vimos paisajes preciosos a lo largo del recorrido.

    Al llegar a Crow’s Nest, un hotelito local que poco a poco va construyéndose, nos relajamos.  Por ahora se trata de cabinas que, por diez euros la noche, están bastante bien: tienen una cama grande, mosquitera, no estaba sucio y tiene un baño al lado, aunque sin agua caliente ni luz. Lo más impresionante sin duda son las vistas de las cataratas Sipi desde la terraza privada que tiene cada una de las cabinas. Pese al cansancio, la escasa luz y la ausencia de conexión a Internet, el lugar resulta mágico. Especialmente cuando nos traen la cena y unas cervezas para coger sueño antes de emprender la excursión al día siguiente.

    Por la mañana temprano nos levantamos y tomamos un rico desayuno para conseguir reponer energías. Nuestra idea es hacer una ruta de cuatro horas para poder comer y después tomar el autobús nocturno que nos llevaría a Nairobi esa misma tarde desde Mbale. Durante la excursión con guía local vimos las tres cataratas principales en un paisaje precioso y un tiempo estupendo. En Uganda el clima varía mucho del día a la noche, y aunque a altas horas de la mañana o cuando cae el sol se experimentan temperaturas frías, durante el día hace bastante calorcito. Todos los lugares que íbamos viendo a lo largo de la excursión nos obligaban a permanecer mirándolos una vez más para retener toda esa belleza en la retina. A nuestra vuelta al hotel nos deleitamos con platos típicos buenísimos como arroz con frijoles, matoke (una especie de puré hecho con plátano verde y que tiene un sabor parecido al puré de patata), salsa de cacahuetes y verdura.

     

    Sin duda es un lugar al que volver, a pesar de lo complicado que nos resultó el trayecto. Pero las magníficas vistas y la compañía de nuestro guía nos dejaron un buen sabor. El viaje de regreso a Nairobi fue un horror absoluto por las condiciones del autobús y por el terreno. Compramos los billetes el día anterior a nuestra llegada a Mbale, y tuvimos la mala suerte de que nos tocó en la fila de atrás, donde no es posible inclinar los asientos. La próxima vez esperemos tener más dinero y poder ir en un coche alquilado.

  • Lake Bunyonyi,  Uganda

    Lake Bunyonyi y sus mil islas

    Lake Bunyonyi es una rápida escapada desde Ruanda y ofrece un aperitivo para entrar en lo que es el conjunto de Uganda. Montañas verdes de arena rojiza, abundantes piezas de fruta y verdura a precios de risa en los mercados, y simpatía innata entre los aldeaños.  

    Cuándo fuimos: Julio 2015.

    Cómo llegar: Desde Kampala hay autobuses directos a Kabale. Posteriormente hay que tomar un taxi para llegar hasta la zona donde se encuentran los alojamientos, se tarda alrededor de 20 minutos. Nosotros cruzamos la frontera desde Gisenyi (Ruanda) en autobús.

    Dónde alojarse: Hay varias opciones. Nosotros nos quedamos en dos sitios distintos. Dos noches en Bunyonyi Overland Resort, y una en un alojamiento local llamado Karabase.

    Qué hacer: Pasear por las montañas, observar a los pájaros, navegar en canoa, visitar a una comunidad local o montar en bicicleta son algunos de los reclamos para un lugar que suscita tranquilidad.  

    Dónde comer: No hay mucha opción. La gente suele comer en los resorts generalmente. 


    Nuestra experiencia

    Fuimos en autobús de la compañía Jaguar desde Ruanda, que nos dejó de noche en un cruce de caminos. Tuvimos que ir en boda-boda con las mochilas hasta el alojamiento en mitad de la noche. El Bunyonyi Overland Resort tiene diversidad de instalaciones y ofrecen la posibilidad de poner tu propia tienda. La vista del lago desde el complejo resulta bucólica y espectacular.


    Al llegar al hotel fuimos a nuestra tienda de campaña a descansar. Cuando nos despertarnos por la mañana, vimos que se trataba de un lugar mágico que no habíamos apreciado al llegar por la noche.

    Pagamos por la tienda 40$ por noche, con lo que después de dos noches nos trasladamos a un alojamiento local modesto llamado Karabase, donde pagamos 20$ por la tienda. Aunque la calidad era bastante peor, tenían incluido el desayuno y la comida que preparan es muy buena. 

    En Kabale no hay nada que hacer, todas las atracciones están en el lago. Allí realizamos varios paseos en medio de la naturaleza y nos dimos más de un baño en el lago, cuyas aguas están a una temperatura fabulosa. No tanto el clima montañés, que nos obliga a ir con más capas de ropa para combatir el frío.

    Una de las excursiones que realizamos es una visita en barco por las islitas de Bunyonyi hasta llegar a una de las más grandes en las que había una escuela. Los niños tenían que acudir a ella a diario en las barcas para poder atender sus clases, nos explicaron muy bien todo y luego nos pidieron un donativo para la escuela. Muy recomendable visitar Lake View Coffee House, una cafetería que tiene unas preciosas vistas donde hacerse una foto panorámica es un must.

     

  • Fort Portal,  Uganda

    Fort Portal, lagunas de cráter

    Fort Portal es otro de los rincones mágicos de Uganda. Se tata de una antigua zona de cráteres que actualmente se han transformado en lagunas. El ecoturismo empieza a hacer las delicias de los amantes de la naturaleza, deseosos de maravillarse con la ‘Perla de África’. Las montañas Rwenzori poco a poco se convierten en un destino para escalar y ver gorilas.  

    Cuándo fuimos: Julio 2015.

    Cómo llegar: Se puede llegar desde Kampala y desde Kasese (Queen Elizabeth National Park). Fuimos desde Kabale (Lake Bunyonyi) con la compañía Kalita, que probablemente sea la peor compañía de autobuses de la historia.

    Dónde alojarse: Las opciones de alojamiento son muy variadas y se pueden encontrar buenos campings situados en los propios lagos, lo cual nos hubiera gustado saber previamente, ya que nos dimos cuenta una vez allí al no encontrar nada en Internet. Imaginamos que no es complicado alojarse allí sin reserva. Nos quedamos en RuwenZori View Guest House, del británico Maurice, que fue un acierto.

    Qué hacer: Vista a la Reserva de Nkuruba, donde se encontraban las Amabere Caves. Recorrer lo lagos Nyinabulitwa y Nyabikere

    Dónde comer: Nosotros solíamos comprar comida en los mercados  y cenábamos en la guesthouse. 


    Nuestra experiencia

    Pensábamos permanecer únicamente tres noches, pero terminamos quedándonos cinco, y en gran parte fue gracias a la hospitalidad del propietario y el fabuloso desayuno incluido en los 25€ del precio de la habitación. Hay Wifi. Fort Portal ha sido el destino que más nos ha gustado en Uganda. Nos encantaron sus lagos y la forma de vida local. 


    Abandonamos Kabale (Lago Bunyonyi) por la tarde en un horrible autobús de la compañía Kalita, que se averió a mitad de camino, demorando el viaje una hora y media. Llegamos a las once de la noche y fuimos directamente al alojamiento. Al día siguiente repusimos fuerzas con un desayuno con el que aún soñamos: café, zumo natural, tortitas, bollos caseros, huevos revueltos, bacon, salchichas, fruta, mermelada y mantequilla en pan casero… Una delicia. De hecho, el desayuno es como si fuera un ritual, en el que cada mañana los viajeros pueden compartir sus experiencias y hacer recomendaciones de rutas pasadas, mientras que el anfitrión da los buenos días a cada uno. Por la noche hacen lo mismo, pero nuestro escaso presupuesto nos impidió unirnos a las cenas comunes. En su lugar, comprábamos algunos chapatis (las crepes o tortitas típicas de esta zona de África), fruta y tortilla en el town y nos preparábamos la merienda en nuestra terraza privada que comunicaba con la habitación.

    Probablemente Fort Portal haya sido uno de los lugares más mágicos en los que hemos estado. Las vistas son impresionantes y los antiguos cráteres volcánicos, ahora reconvertidas en lagos de aguas cristalinas, una maravilla. Los bellos paisajes motivaban a realizar paseos y excursiones. El eco-turismo es sinónimo de Fort Portal.

    Así organizamos nuestros días

    · El primer día hicimos senderismo y exploramos otros dos cráteres, junto con un guía que explicaba todo muy bien. Fuimos a la Reserva de Nkuruba, donde se encontraban las Amabere Caves. Por la tarde visitamos el Tooro Botanical Gardens, un jardín botánico un poco sin más que visitamos porque estaba cerca de la guesthouse y no teníamos nada que hacer.

    · El segundo día fuimos de excursión a los lagos Nyinabulitwa y Nyabikere. Sin tener muy claras las distancias, hicimos una locura y, pecando de cutres, nos trasladándonos en un único boda-boda (como llaman a las motos en Uganda). En posteriores excursiones fuimos con dos motos, ya que subir y bajar la montaña tres personas en una moto no era la opción más segura. Otra opción es ir en transporte privado, ya que los matatus no llegan a esa zona. 

    · El tercer día fuimos al Lake Nyamirima, donde hay una vista espectacular, conocida como The Top of the World. Hay un hotel de lujo pero precioso (las habitaciones eran de 300 euros noche) en el que compramos unas cremas corporales a base de karité muy buenas. Recorrimos el paisaje y nos bañamos en el lago. Tuvimos algunos problemas para volver, porque la moto que nos había traído regresó al centro y desde allí no había posibilidad para regresar si no llamas a un medio de transporte.

  • Queen Elizabeth National Park,  Uganda

    Queen Elizabeth National Park

    Aviso a los viajeros que esperen tener un safari fabuloso en Uganda: nada que ver con Kenia, Tanzania, Sudáfrica, Namibia o Botsuana. El Queen Elizabeth National Park, en su día, debió de tener más animales que ahora. Con suerte veréis algún león a la lejanía.

    Cuándo fuimos: Julio 2015.

    Cómo llegar: Desde Kampala hay autobuses directos. Nosotros fuimos en autobús desde Fort Portal a Kibale y después en matatu.

    Dónde alojarse: Aunque hay varias opciones, en Internet únicamente encontramos el Simba Lodge. Si bien no es la única opción, tampoco se puede decir que el lugar tenga una gran oferta de sitios económicos fuera del parque. Dentro del parque hay que pagar la entrada diaria.

    Qué hacer: Game drives para ver animales. Paseo en barco para ver hipopótamos en el Lago Edward.  

    Dónde comer: En el hotel donde os hospedéis. Que, además, será caro probablemente. 


    Nuestra experiencia

    Este fue el primer safari que hicimos en África, y es el peor lugar de todos para ver animales. En Uganda puedes ver mucha naturaleza, pero no es el mejor lugar para ir de safari. A nosotros se nos hizo muy duro el mes viajando en transporte local en Ruanda y Uganda. No volveríamos. Respecto al alojamiento, resultaba caro para personas con presupuesto low cost. El dorm costó 30$ por persona con desayuno. No hay espacios para cocinar ni posibilidad de comprar un snack, sino que te obligan a aceptar una media pensión o pensión completa.


    Entramos en el parque pasadas las ocho de la mañana. El paisaje del parque era muy bonito, pero la ausencia de animales nos dio un poco de bajón. Además de que es costoso llegar hasta Queen Elizabeth, los animales que se pueden no están dentro del grupo de los big five. Nosotros vimos dos leones a más de doscientos metros y el resto de animales fueron cervatillos, impalas y un par de elefantes. Nada para recordar con fervor. Después de tres horas, visitamos unas salinas que se encontraban en el parque. Fue una experiencia muy curiosa el ver cómo se lleva a cabo el proceso de creación de las capas de sal en el agua y cómo posteriormente se extrae.

    No obstante, si por algo que recordaremos siempre el viaje a Queen Elizabeth es por el paseo en barco por el Lago Edward. Esa excursión sí que fue todo un acierto, ya que vimos múltiples hipopótamos durante el trayecto en barco y hasta un elefante dándose una ducha. Aprovechamos muy bien el día hasta que tocó la vuelta al lodge para coger las maletas y emprender el viaje hasta Ruanda. Si queréis hacer ambas actividades el mismo día, es completamente factible. 

    Queremos destacar también que uno de los empleados del hotel Simba Lodge resultó especialmente cansino, ya que no cesaba en su empeño de tratar de vendernos excursiones pese a nuestra negativa. Con su insistencia, al final nos coló un safari que pretendía que le pagásemos a él en lugar de la persona que lo iba a realizar. Os aconsejamos que nunca deis dinero sin estar seguros de que va a llegar al destinatario.