• Stone Town,  Tanzania,  Zanzibar

    Stone Town

    Stone Town es uno de los lugares más emblemáticos de la cultura swahili. Es la capital del archipiélago de Zanzibar, ciudad que vio nacer a Freddy Mercury y que batalla con Tanzania por reivindicar el lugar que le pertenece. La primera parada de una isla que ofrece muchas sorpresas y lugares mágicos al viajero. 

    El archipiélago de Zanzibar está compuesto por dos islas, Unguja (la isla principal y a menudo denominada Zanzibar) y Pemba. El imperio de Zanzibar fue uno de los más importantes de África y data de finales del siglo XVII cuando estaba bajo las órdenes del sultán de Omán y abarcaba las costas de Somalia, Kenia y Tanzania. Está situado en un enclave geográficamente estratégico, pues comunica el mundo árabe con el África negra y, además, es una de las rutas comerciales más próximas a Asia. Es por eso que el Imperio de Zanzibar ha recibido a múltiples civilizaciones. Árabes, indios, africanos y europeos han batallado por su control y le han dejado una mezcla de culturas única. Durante la colonización europea, Zanzibar recibió colonos portugueses y británicos. Éstos últimos, abolieron el comercio de esclavos antes de que se proclamase la independencia de Tanzania y Zanzibar fuera integrado junto con el Imperio de Tanganyika en la Unión de Tanzania. Actualmente es una región semiautónoma, con lo que tienen un presidente propio y cierto grado de autonomía para gestiones internas. Aún así, desde la isla recriminan ser a menudo olvidados por el gobierno central, pese a ser uno de los mayores atractivos turísticos del país.

    Su capital, Stone Town, fue catalogada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 2000, al ser uno de los enclaves más importantes de la cultura swahili. Es el punto de entrada y salida en la isla, bien sea por mar o aire. A día de hoy se puede tomar un ferry desde Dar es Salaam y llegar en una hora y media por 35$ y en cuatro horas por 20$. Si vais a comprar el billete de barco en el centro de Dar es Salaam y os dicen que sólo existe la opción cara, no es verdad. Un poco más alejado del ferry principal se encuentran los barcos baratos, aunque igual por quince euros no compensa navegar estar entre tres y cuatro horas más. Nosotros fuimos en avión con la compañía FastJet que tiene vuelos regulares muy económicos: pagamos 40$ por un trayecto, que suele ser el precio estándar. En Stone Town hay una amplia variedad de alojamientos para todos los bolsillos y gustos. Desde hoteles de lujo, románticos, backpackers o casas de Airbnb. Nosotros optamos por ir a una casa de Airbnb en la que hubiera cocina ya que íbamos con dos amigos y así nos permitía tener más intimidad. En general, los precios tanto en Stone Town, como en el resto de la isla, no son precisamente económicos y es complicado encontrar alojamiento por debajo de los 30$ por noche. El trayecto desde el aeropuerto al centro de la ciudad se puede conseguir por 5$ regateando bastante. En Zanzibar hay mucho turismo y los precios en algunas ocasiones están bastante por las nubes y la gente se aprovecha de eso. Así que regatear es una obligación.

    Stone Town no es precisamente el mejor lugar para acudir a la playa pero sí para realizar compras y disfrutar de algunos restaurantes como el Mercury, el único resquicio que recuerda que Freddie Mercury nació y vivió parte de su vida en Stone Town. Su casa, ahora convertida en un hotel de lujo, apenas explota las posibilidades como lugar de peregrinación para los groupies de Queen. Stone Town se merece por lo menos dos días para disfrutar de sus calles y sus comercios, visitar el mercado de los esclavos y los puestos de frutas y especias, comer en un puesto callejero una pizza swahili o simplemente disfrutar de la vida en uno de los lugares con más mezcla de razas de África.

    Desde Stone Town se pueden realizar algunas excursiones de media jornada. Es muy interesante visitar Prison Island (o Changuu), antaño un lugar donde se hacinaba a los esclavos, hoy en día reconvertido en un hotel que alberga tortugas centenarias. Pagamos 20$ por el bote (5$ por persona) por tres horas: una para los trayectos y dos para ver a las tortugas y disfrutar de la playa. La entrada al hotel para ver a las tortugas es de 4$ por persona. Otra de las excursiones que se pueden hacer es visitar el mercado de las especias. Nosotros lo hicimos de camino a Nungwi para aprovechar el desplazamiento y no tener que pagar más. El tour es entretenido, explican de qué árboles vienen las especias, te dan a probar frutas y luego enseñan productos locales y te hacen una corona con hojas de palma. El tour es gratis pero siempre esperan que les des algo al finalizarlo, además de comprar algún paquete de especias, tés, cafés con aromas, jabones, fragancias naturales o cremas. No es indispensable, pero sí es curioso.