• Dar es Salaam,  Tanzania

    Qué ver en Dar es Salaam

    Dar es Salaam es una de las ciudades más importantes de Tanzania. Utilizada generalmente como base para llegar al país por vía aérea y como conexión con otros puntos del país. Desde aquí se pueden contratar los safaris para el Ngorongoro y Serengeti y se puede llegar hasta Zanzibar en barco o en avión.  

    Dar es Salaam es confundida habitualmente como capital del país en lugar de Dodoma. Su aeropuerto Julius Nyerere International comunica la ciudad con los principales destinos turísticos dentro y fuera del país a los que se puede volar con compañías aéreas low cost. Os recomendamos echar un ojo a Fast Jet, que opera en Tanzania y otros países ofreciendo a veces precios igual de económicos que si se viaja en transporte local. Un par de días son suficientes para visitar la ciudad, pues su asfixiante calor e intensa humedad hacen que cualquiera desee huir cuanto antes en busca de un mejor clima. Dicho esto, aquí reflejamos algunas de las atracciones que ofrece la ciudad.

    Qué ver en el town: la verdad es que el town no se merece más que una vuelta rápida. El paseo que rodea la zona financiera bajo la sombra de las grandes torres en construcción alberga múltiples oficinas en las que poder contratar un safari. Además, es el mismo punto donde se toma el ferry para ir a Zanzibar. Hay varias compañías que hacen los trayectos. Las caras, de 35$, tardan una hora y media en llegar. Mientras que las baratas, de 20$, tardan entre cuatro y cinco horas. En ese mismo paseo hay un par de iglesias protestantes que llaman la atención entre el resto de las construcciones. También hay algunos grandes centros comerciales en el town donde encontrar tiendas y restaurantes occidentales.

    Otros lugares curiosos de ver son el fish market y Kariakoo market. En el primero se puede ver cómo llega el pescado a tierra y cómo las mujeres quitan las escamas para preparar el producto que los hombres venden después. Se puede encontrar de todo y a muy buen precio. También hay unos restaurantes locales donde preparan el pescado junto con arroz y ugali (la comida local hecha a base de agua y harina). Al lado se encuentra la Casa Presidencial, en el Barack Obama Drive. El Kariakoo Market se encuentra en el centro del town y se divide en dos partes: la primera donde están las especias y verduras y la segunda en la que están los productos para la casa, como si fueran unos grandes almacenes donde comprar desde clavos hasta pintura o detergentes.

    Dónde darse un baño: La mayor parte de las playas a la europea son playas integradas en algún complejo hotelero, donde encontrar hamacas y tumbonas para relajarse. Si estáis buscando eso mismo en una playa pública no lo encontraréis. Si bien Coco Beach tiene bastante afluencia de gente, no hay mucho mzungu por ahí bañándose. Quizá habrá algún que otro surfero, pero nada de chicas en bikini tomando el sol. De hecho, las africanas son bastante pudorosas por lo general a la hora del baño y todas se bañan vestidas o con alguna camiseta que tape su silueta, aunque luego vayan a salir del agua con las ropas ceñidas al cuerpo. Si uno se quiere bañar, se puede bañar, pero hay que tener en cuenta que Coco Beach está más bien concebida para tomarse una cerveza o zumo mirando al mar, más que para tomar el sol y darse un chapuzón. No obstante, por poder, sí se puede, otra cosa es el grado de observación que cada uno esté dispuesto a querer soportar.

    Otras opciones para quiénes quieran ir a darse un baño durante su estancia en Dar es Salaam porque en su alojamiento no tengan piscina, son las islas Bongoyo y Mbudya. Las excursiones son cerradas y los barcos suelen costar un mínimo de 20$ por persona. Por último, hay algunos hoteles que permiten la entrada a sus piscinas previo pago de una entrada, como el White Sands Resort y Kunduchi Beach Resort, pero nosotros no llegamos a ir. En la zona “pija” de Msasani se pueden encontrar varios centros comerciales con tiendas muy occidentales con bonitos souvenirs. También hay posibilidad de reservar allí actividades acuáticas como diving, disfrutar de una cerveza contemplando el atardecer o comer en alguno de los restaurantes.