• Malawi,  Nkhata Bay y Mzuzu

    Nkhata Bay y Mzuzu

    Nkhata Bay, al norte del Lago Malawi, es otro de los lugares más visitados en el país. Con bonitos lugares en los que pasar unos días tranquilos y un pintoresco centro con comercios y algunos restaurantes. Para llegar a Nkhata Bay hay que pasar por Mzuzu, donde es imprescindible comprar miel y café. Buenísimos.

    Quién se esté preguntando si es posible ir desde Monkey Bay a Nkhata Bay en el mismo día: sí, es posible, y sí, es una matada. Hay dos opciones. La primera es hacer todo el trayecto por la carretera de la costa en transporte local (matolas). La otra opción, que fue la que escogimos nosotros, es ir en autobús desde Monkey Bay a Lilongwe (tarda cinco horas porque para en todas partes) y en Lilongwe coger a las doce de la mañana el autobús de AXA desde el parking del City Mall. Es ir un poco al límite, de hecho nosotros pensamos que lo íbamos a perder, pero al final pudimos cogerlo porque el primer autobús nos hizo en favor de llevarnos hasta la parada donde salía el autobús y había todavía asientos vacíos. De otra manera no habría sido posible. El primer bus de línea nos costó 3.000 cuachas por persona y el autocar de AXA 6.600, que también dura cinco horas pero mucho más llevaderas. Una vez en Mzuzu, donde también aconsejamos sacar dinero antes de ir a Nkhata Bay, nos fuimos en taxi por 10.000 cuachas hasta Butterfly Space Eco Lodge, donde permanecimos tres días.

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    La vista desde el restaurante-bar del Butterfly Eco Lodge al atardecer.

    Al llegar a Mzuzu a las cinco de la tarde y estar próximo el añochecer, decidimos coger un taxi para ir hasta Nkhata Bay porque no sabíamos dónde estaba la parada de matolas para ir en transporte público. Y también porque estábamos bastante hartos de ir incómodos y queríamos llegar cuanto antes. El trayecto entre Mzuzu y Nkhata Bay no abarca más de una hora y la carretera tiene bastantes agujeros, con lo que conviene tomar precauciones, especialmente de noche. A la vuelta lo que hicimos fue ir en un taxi de siete plazas por el que pagamos 1.500 cuchas por persona, en lugar del típico matola, que va parando constantemente. En Mzuzu permanecimos la última noche a la vuelta para tomar el autobús de AXA con destino a Lilongwe. Dormimos en una guesthouse cercana a la parada del autobús, que antaño fue un cuartel militar, ya que había que estar en la estación a las 5.30. Al contrario que a la ida desde Lilongwe, que el autobús estaba bastante vacío, esa vez estaba muy concurrido. Puede ser que fuera porque era domingo. En cualquier caso, es mejor que os aseguréis y compréis el billete el día antes En Mzuzu compramos un paquete de café que está buenísimo y tiene un aroma fantástico, y dos botes de miel local. Una gran compra a tener en cuenta.

    A parte del ecolodge Butterfly, hay otras opciones como el Mayoka Village, que nosotros desestimamos porque era más caro. Luego nos enteramos a través de un amigo que, debido a la ausencia de clientes, a todo el mundo le hacían un upgrade al llegar: si habías reservado camping, por el mismo precio te dejaban ir al dorm, y si habías reservado en el dorm, te dejaban ir a una habitación. Nosotros pagamos 2.000 cuachas por persona por noche para acampar y poder cocinar en nuestro backpackers. La pega que le podemos poner a Butterfly, a pesar de estar muy bien montado y de estar en un lugar con una vista impresionante, es que no había cocina común para almacenar las cosas y teníamos que cocinar con carbón. Cada noche ellos ofrecen un plato -como pizza, hamburguesas o guisos- por unos 3.500 cuachas y tienes que elegir el plato antes de las cinco de la tarde porque lo sirven a las siete. Una hora muy temprana para nosotros, con lo que sólo tomamos hamburguesa la primera noche por ausencia de logística, y el resto de días nos preparamos nuestras cenas.

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    En Butterfly todo está integrado en la naturaleza.

    El town de Nkhata Bay está bastante animado y hay varios restaurantes locales y uno de cocina internacional: Kaya Papaya, al que no fuimos pero todo el mundo hablaba muy bien. Tampoco realizamos ninguna actividad por falta de tiempo. Nuestra idea inicial era haber ido a Likoma Island, que está a unas siete horas, pero hay que estar muy pendiente de los horarios del ferry Ilala tanto para la ida como para la vuelta. También hay otras embarcaciones más pequeñas pero también con horarios muy limitados. Es mejor que os informéis bien si tenéis pensado ir allí. Nosotros no íbamos bien informados y tampoco teníamos mucho tiempo así que nos quedamos sin ir, pero igual de a gusto en el camping. Algo que puede hacer perder encanto al Butterfly a los más exquisitos y escrupulosos es que estaba lleno de bichitos por todas partes: miles de hormigas, cucarachas y ranas a tu paso. Gajes de la naturaleza, pero el que avisa no es traidor. Las actividades que se pueden hacer allí, que van desde el kayak hasta el buceo o snorkeling, eran un poco caras para nuestro presupuesto, así que al final decidimos no hacer nada.