• Botsuana,  Moremi Game Reserve

    Reserva de Moremi

    La Reserva de Moremi es el lugar donde más disfrutamos de los elefantes. Tuvimos una maravillosa experiencia cuando una manada de entre 10 y 15 elefantes fueron a refrescarse a una pequeña charca y estuvieron durante más de 20 minutos bebiendo, jugando y dándose un baño. Vimos muchas jirafas y disfrutamos de uno de los safaris más aventureros.

    Cuándo fuimos: Abril de 2017.

    Cómo llegar: Preferentemente en coche. Tanto Namibia como Botsuana tienen poca oferta de autobuses públicos. 

    Dónde alojarse: Nosotros hicimos una excursión en el día. Algunos lodges ofrecen la opción de pernoctar en el parque. 

    Qué hacer: La Reserva de Moremi es una maravilla en la que vimos muchísimos animales salvajes. Disfrutad del game drive. 

    Dónde comer: Tanto el desayuno como la comida irán incluidos en el viaje. 


    Nuestra experiencia

    Fuimos con una excursión organizada con el alojamiento en el que estuvimos en Okavango River Lodge. Aquí hicimos uno de los safaris más auténticos en todo África. Vimos muchísimos elefantes y jirafas. Lo recomendamos encarecidamente. 

    El trayecto desde el backpackers de Maun hasta la Reserva de Moremi es de casi dos horas y salimos a las 5.15 de la mañana. El vehículo utilizado es un coche de safari, y el guía trata de ir lo más rápido posible para aprovechar al máximo la jornada. Por eso os advertimos de que hace mucho frío durante el trayecto, tanto por la mañana como por la tarde cuando se regresa. Nosotros nos metimos dentro del saco llevando ropa de abrigo y aún así pasamos bastante frío. Cuando estábamos a 30 kilómetros de la entrada del parque el guía notó que algo en el coche no iba bien. Tuvimos que pararnos y esperar a que el backpackers mandase otro vehículo para poder llegar. El guía aprovechó para montar el desayuno en medio de la nada y mantener a la gente ocupada. 

    La Reserva Moremi fue concebida hacer años como una reserva de caza privada, pero actualmente está muy restringida la caza en el país. El que sea reserva y no parque nacional permite que haya habitado gente como los basarwa o los bosquimanos entre sus fronteras. La Reserva de Moremi es muy grande. Hay excursiones que te llevan hasta allí en mokoro para acampar una noche en uno de los campistes. Tenía muy buena pinta ese plan, pero nos decantamos por hacerlo de esta manera para hacer una actividad cada día y también porque íbamos con gente poco aventurera en ese sentido.

    Al poco de entrar en la reserva nos encontramos con una escena maravillosa: una decena de elefantes congregados entorno a una charca, bebiendo agua, refrescándose y jugando. Ese cita de baño matinal fue un espectáculo impresionante, que no creo que volvamos a ver. El destino, que nos había hecho salir más tarde de la hora prevista y que nos había puesto un obstáculo durante el trayecto, de pronto nos parecía maravilloso. Si no hubiéramos tenido esos retrasos nunca habríamos llegado justo en el momento en que los elefantes estaban allí.

    Pero no solo vimos elefantes, vimos muchísimas manadas de jirafas y estuvimos buscando felinos, aunque no tuvimos suerte. Hicimos picnic en medio de la naturaleza y a la salida del parque volvimos a tener grandes encuentros con elefantes. Por la noche nos invitaron a cenar en el restaurante del backpackers por las molestias causadas. Nunca sabrán que esas molestias fueron las que nos ayudaron esa fantástica reunión con los elefantes.