• Botsuana,  Delta del Okavango

    Delta del Okavango (Maun)

    El Delta del Okavango es una de las maravillas de la naturaleza más impresionantes que hemos visto viajando por África. No es de extrañar que mucha gente haga la ruta de Namibia, Botsuana y las Cataratas Victoria, pues son tres de los mejores rincones del continente. Sobrevolar el Delta del Okavango, hacer una ruta en mokoro y visitar la Reserva de Moremi son algunas de las actividades que se pueden hacer.  

    Cuándo fuimos: Abril de 2017.

    Cómo llegar: Preferentemente en coche. Tanto Namibia como Botsuana tienen poca oferta de autobuses públicos. 

    Dónde alojarse: El delta del Okavango tiene varias opciones de alojamiento en diferentes resorts todos con vistas al delta. Lo más económico es hacer camping. Hay desde backpackers a hoteles de lujo. 

    Qué hacer: Lo habitual es hacer el vuelo escénico sobrevolando el delta, un paseo en mokoro (nombre que recibe la embarcación típica de la zona) y pasar un día de safari en la Reserva de Moremi. En nuestra opinión, el precio de las excursiones, que contratamos en el lodge, era bastante elevado. La ruta en mokoro de 6 horas costaba 80€ por persona y el game drive en la Reserva de Moremi costaba 120 por persona. Hay piscina y bonitas vistas al delta, además de un restaurante bastante animado.

    Dónde comer: Lo habitual es quedarse en el restaurante del hotel.


    Nuestra experiencia

    Llegamos a Kasane procedentes de Divundu (frontera de Namibia) en un trayecto a contrarreloj hasta el aeropuerto de Maun para hacer el vuelo escénico sobre el Delta del Okavango. Nos alojamos en el Okavango River Lodge, de los alojamientos con mejores prestaciones relación calidad precio. Hay varias opciones de alojamiento y Wifi en el restaurante. Nosotros reservamos tanto el paseo en mokoro como el safari en Moremi con ellos. 

    La carretera (A35) es una de las peores del país, no se puede alcanzar mucha velocidad puesto que está repleta de agujeros. Os recomendamos que dejéis que vaya un coche delante de vosotros para así saber cuándo tendréis que parar. Hay muchos controles de velocidad en Botsuana, puesto que gran parte del país es parque nacional. Los policías se esconden en partes clave de la carretera y suelen pedir el equivalente a 70$, aunque si sabes negociar puedes rebajarlo. A nosotros nos pararon en dos ocasiones y tuvimos que pagar 20$ en cada una. Si veis a un coche que viene en dirección contraria y os hace señales con las luces, estad pendientes porque hay un control cerca. Salid con gasolina suficiente, ya que no vimos ninguna gasolinera entre Divundu y Maun. 

    Hay muchas compañías que se dedican a realizar los vuelos escénicos. Nosotros nos decantamos por Mack Air, que cobraba 63€ por persona siendo 5 personas el máximo que pueden entrar en la avioneta. Si sois menos el precio por persona será más alto. Fueron muy amables y tuvimos una genial experiencia que recomendamos 100%. En total estuvimos 45 minutos sobrevolando el delta, si sois de mareo fácil conviene que os toméis una pastilla para el mareo antes del vuelo.

    La ruta en mokoro la comenzamos al día siguiente sobre las 9 de la mañana y regresamos sobre las 15.30 de la tarde, aunque en verdad la excursión empieza a las 8 y, supuestamente, termina a las 16. La realidad es que a las 14 horas ya hay poco que hacer. Durante el recorrido en mokoro el sol puede pegar fuerte, así que recomendamos que llevéis agua, protector solar y algo para cubrir la cabeza. Si sois muy sensibles al sol quizá es bueno que llevéis algo para cubrir brazos y piernas. 

    Como conclusión: no os podéis marchar sin hacer una actividad como esta. Al principio pensábamos que sería muy aburrido estar durante tantas horas en el mokoro, pero el paisaje es muy cambiante y agradable, con lo que se hace bastante ameno. Además, vas sentado en una especie de asiento, con lo que tienes la espalda apoyada, que era lo que más nos preocupaba. A las dos horas más o menos se llega a una pequeña isla donde se da un paseo en busca de animales. Nosotros tuvimos la suerte de ver algunos hipopótamos en una charca. Después de reponer fuerzas, emprendimos el regreso parando previamente en una aldeao local a esperar a que vinieran a buscarnos. Dimos una vuelta con nuestro guía que nos estuvo comentando las condiciones de vida de la gente.